P43. Traslado de Pacientes entre Centros Asistenciales

Indicaciones y fundamentos del traslado de pacientes

La reforma sanitaria ha conllevado una mayor atención al uso apropiado de los servicios disponibles para la asistencia al paciente. En consecuencia, puede trasladarse al paciente entre centros sanitarios y extrahospitalarios dentro de los organismos sanitarios y de asistencia social establecidos por la ley o en los sectores de asistencia voluntaria o privada e independiente, según se juzgue apropiado para sus necesidades y beneficio.

Descripción del procedimiento

«Traslado del paciente» (más que el alta) es el término que se utilizará en este capítulo, ya que refleja una continuidad más que un cese de la asistencia. El procedimiento puede ser simple o complejo, lo que depende de las necesidades del paciente y del cuidador. Sin embargo, el enfoque sistemático a la asistencia —es decir, la valoración, la planificación, la implementación y la evaluación— puede utilizarse como marco de referencia para el proceso de traslado del paciente:

  • La fase de evaluación implica recabar los datos pertinentes al paciente o al cuidador, o ambos. Se pueden utilizar diversas fuentes para obtener una imagen integral del paciente y del entorno asistencial. Parte de esta información ya se habrá obtenido durante la valoración al ingreso del paciente.
  • La etapa de organización utiliza los datos de la evaluación para formular un plan de traslado. Asimismo, en esta etapa del proceso se establece el enlace con otros organismos para solicitar y comentar su participación.
  • La fase de implementación implica poner en acción el plan y cumplimentar la documentación para el traslado del paciente.
  • La etapa de evaluación del procedimiento de traslado es esencial para valorar la eficacia del proceso e identificar dificultades o problemas.

Directrices y propósito de este procedimiento de enfermería

Se expondrán los principios generales y las directrices para organizar e implementar el proceso de traslado. Algunas de las directrices pueden no ser aplicables a los pacientes que se trasladan desde sus domicilios a los centros sanitarios.

El traslado y el alta a un hospital y desde un hospital puede ser un período angustiante para los individuos, sus familias y amigos. Como profesionales sanitarios, es importante que las enfermeras implementen y adapten procedimientos y respondan a las necesidades siempre cambiantes del servicio que brindan. El equipo multidisciplinario puede contribuir de manera importante a la rapidez y calidad del traslado del paciente. Un factor decisivo en la organización del traslado y el alta es el proceso de comunicación, cooperación y colaboración entre la asistencia sanitaria y social, el equipo multidisciplinario, los pacientes y sus familiares.

Principios

  • El paciente y el cuidador intervendrán en todas las etapas del proceso de traslado, lo que permite considerar y comentar sus necesidades antes de concluir y poner en práctica el plan de traslado. A las personas de edad avanzada, en particular, a menudo les resulta una transición importante en su vida, sobre todo cuando significa tener que desplazarse del hogar o establecer nuevas rutinas.
  • El traslado del paciente suele ser un procedimiento multidisciplinario en el que intervienen organismos de asistencia social, voluntarios e independientes, y profesionales sanitarios diferentes, para garantizar un enfoque integral al traslado del paciente.
  • La comunicación adecuada es una parte esencial del proceso de traslado del paciente, ya que las pautas de comunicación deficientes afectan a la continuidad de la asistencia en el traslado desde el ámbito extrahospitalario hasta los centros asistenciales, y viceversa.
  • Es indispensable que haya una intervención inicial y enlace con el personal del centro asistencial receptor (que puede ser un servicio de un hospital, un centro de asistencia intermedia, un hospicio o el propio hogar del paciente). En algunas zonas se dispone de una enfermera de enlace designada que proporciona un enlace entre la asistencia institucional y extrahospitalaria para fomentar la continuidad de la asistencia.
  • El equipo multidisciplinario puede acelerar el proceso de traslado y gestionar el itinerario de la asistencia a una fecha de traslado esperada o prevista, incluidos los fines de semana.
  • Con la creación del programa de hospital en el hogar y los equipos de apoyo al alta, los pacientes pueden trasladarse al lugar donde se cumplan apropiadamente sus necesidades individuales.
  • Poner en práctica un sistema de evaluación para juzgar la eficacia del proceso de traslado del paciente.

Organización del traslado del paciente

  • Comentar las necesidades asistenciales con el paciente y su cuidador para verificar sus puntos de vista y necesidades e involucrarlos en el proceso de la toma de decisiones.
  • Registrar la información relacionada con los factores de riesgo y darla a conocer entre los centros asistenciales (ej. que el paciente tiene riesgos de caídas o algún déficit sensorial que puede implicar un riesgo).
  • Organizar e iniciar algún programa de enseñanza para el paciente o el cuidador, o ambos. Los ejemplos incluyen un programa de automedicación para los pacientes que son trasladados desde un centro sanitario a un ámbito extrahospitalario y una sesión de enseñanza de movilización y manipulación dirigida a los cuidadores para preparar al paciente y al cuidador a realizar tareas que serán necesarias en el ámbito comunitario.
  • Consultar, realizar el enlace y remitir a los organismos asistenciales apropiados (de salud, sociales, voluntarios o independientes). Si el paciente precisa cuidados complejos, puede ser necesario invitar a todo el personal pertinente, lo que incluye el paciente o el cuidador, o ambos, a una conferencia del caso para garantizar que los servicios de apoyo estén preparados antes del traslado.
  • Ordenar el equipo o los dispositivos para el paciente (ej. equipo para movilización y manipulación o cilindro de oxígeno) para confirmar que el centro asistencial cumpla con las necesidades del paciente.
  • Si el paciente tiene necesidades complejas y se le está trasladando desde un centro sanitario, es conveniente organizar una visita para evaluación del domicilio antes del traslado. En ésta participarán el paciente, el cuidador y la enfermera de atención primaria, así como otro personal pertinente (ej. la enfermera de enlace, el terapeuta ocupacional, el fisioterapeuta y el personal de asistencia social), para poder evaluar las necesidades del paciente en su propio entorno y la capacidad del cuidador para brindar la asistencia.
  • Hacer los preparativos para el traslado entre los centros asistenciales con el fin de asegurar que el traslado sea apropiado a las necesidades del paciente.
  • La información relacionada con alguna infección puede hacer que el paciente, los cuidadores u otro personal sanitario corran algún riesgo y esto deberá documentarse. De ser apropiado, se asignará al paciente el estado de MRSA.
  • Ordenar un pequeño surtido de productos para continencia, apósitos o medicamentos para garantizar que se disponga de éstos durante el período de traslado inmediato.
  • Evaluar la capacidad del paciente para administrar medicamentos. Si se identifican deficiencias, es posible que se tenga que iniciar un programa de enseñanza para el paciente o cuidador o que se tengan que dar a conocer dispositivos para el cumplimiento del paciente. Esto se llevará a cabo en colaboración con el farmacéutico para verificar que el paciente y el cuidador puedan administrar correctamente los medicamentos.
  • Consultar con los cuidadores respecto a los arreglos para el acceso al hogar del paciente en el día del traslado para hacer los arreglos de acceso necesarios antes del traslado.
  • Proporcionar una hora aproximada a la que se espera la llegada del paciente, a éste, al cuidador y a algún otro personal que necesite esta información (ej. la enfermera de atención primaria y la persona que ayudará en el hogar, o el centro de continuidad asistencial) para que quienes brinden la asistencia se puedan organizar.

Implementación del proceso de traslado

  • Cumplimentar la documentación para el traslado del paciente (cuadro 43-1) y conservar una copia para proporcionar un registro permanente del proceso de traslado.
  • Confirmar que el personal médico haya cumplimentado una solicitud de traslado para facilitarla al médico general que atiende al paciente. Por lo general, esto comprende un resumen de diagnósticos, tratamientos, medicamentos y consultas de seguimiento y proporciona un resumen permanente de los detalles de la admisión.
  • Enviar la documentación al personal en el centro asistencial receptor. Esto se lleva a cabo de acuerdo con la normativa establecida por la autoridad sanitaria local, pero puede implicar un sistema de correo interno, el servicio postal, la entrega por el paciente y el cuidador, envío por fax o una red informática. En el futuro, los registros portados por el paciente (que permanecen con él mientras se desplaza entre centros asistenciales) posiblemente será la manera en que se comunique la información, lo que permitirá la comunicación de la información entre los centros asistenciales.
  • Comentar con el paciente aspectos relacionados con algún medicamento. Esto incluye reforzar la información que brinda el personal médico, como la razón por la que se administra el medicamento, su dosis, horario o frecuencia, vía de administración y cualquier instrucción especial. El empleo de una tarjeta de registro médico personal es de utilidad en algunos casos, para reforzar la información de la etiqueta del frasco y facilitar su comprensión.
  • Los farmacéuticos, los médicos generales o las enfermeras pueden proporcionar una asistencia de seguimiento como un aspecto importante de la organización del alta para garantizar que los pacientes comprendan los tipos de medicamentos que están tomando, sobre todo en lo referente a nuevos fármacos.
  • Verificar que el paciente lleve todas sus pertenencias para asegurarse de que no se pierdan durante el traslado.
  • Tramitar una consulta externa de seguimiento de manera que el paciente y el cuidador estén al tanto de los cuidados del seguimiento.
  • Proporcionar al paciente y a su familiar o cuidador los detalles del centro asistencial receptor (la enfermera designada y el número de contactos).

Al llevar a cabo este procedimiento, las enfermeras son responsables de sus acciones, de la calidad de la asistencia que brindan y del mantenimiento de los registros de acuerdo con el Código de conducta profesional: normas de conducta, desempeño y ética y conforme a las Directrices para registros y mantenimiento de registros.

Información adicional

Se registrará la información relacionada con algún factor de riesgo. Esto podría incluir:

  • Factores relacionados con la movilización y la manipulación.
  • Dificultades relacionadas con la autoadministración de medicamentos.
  • El riesgo de caídas del paciente.
  • Alguna infección que pueda plantear un riesgo para el paciente o quienes lo cuidan.
  • Algún déficit sensorial que pueda poner en riesgo al paciente.

Si bien los pacientes pueden funcionar eficazmente dentro de su entorno, pueden correr riesgo (ej. al desorientarse) en un nuevo centro asistencial.

Evaluar la capacidad del paciente para comunicar y comprender la información, así como cualquier deficiencia en la audición, la vista o el lenguaje. Proporcionar información sobre el equipo que el paciente pueda necesitar para comunicarse con eficacia, como los dispositivos acústicos o las gafas.

Es indispensable que el personal se comunique con el paciente y el cuidador para garantizar que estén bien informados y comprendan todos los aspectos del traslado. Comentar y documentar cualquier duda.

Si el traslado se va a realizar a un centro de asistencia continuada, de ser posible, el paciente visitará el centro antes del traslado.

Registrar cualquier dificultad que pueda tener el paciente para respirar, al igual que tratamientos como inhaladores u oxigenoterapia. Si el enfermo se va a trasladar a un ámbito extrahospitalario, hacer los trámites necesarios para suministrar cilindros de oxígeno o un concentrador, y se darán instrucciones al paciente y al cuidador sobre su uso y precauciones.

El estado nutricional del paciente puede afectar al proceso de cicatrización, de manera que se documentará cualquier problema en este sentido. Se brindará información sobre necesidades alimenticias especiales y si se ha contado con la asistencia de algún nutricionista. Asimismo, se necesita información sobre la capacidad de los pacientes para alimentarse y sobre el equipo necesario para ayudar a esta actividad.

Proporcionar a los pacientes el equipo y los detalles del régimen alimenticio con las necesidades de alimentación por sonda. A los cuidadores o a los pacientes por lo general se les enseñará este procedimiento antes de que salgan del hospital.

La función vesical y la intestinal son actividades esenciales. Al igual que la nutrición, pueden verse afectadas por un cambio en el entorno o la enfermedad. Por tanto, se llevará un registro de la pauta miccional y defecatoria actual, junto con una nota sobre cualquier dificultad relacionada con la función, lo que incluye alteraciones como diarrea, estreñimiento o incontinencia urinaria. Se documentarán todos los estudios y se proporcionará un registro de los dispositivos de continencia necesarios o del equipo para desahogar las necesidades funcionales.

El paciente puede tener riesgo de úlceras por decúbito. Se documentarán los factores de riesgo y la calificación, junto con un plan de cuidados y el equipo especial que sea necesario. Si el paciente tiene úlceras por decúbito, se documentará una descripción completa (con dibujos) como datos de referencia para el personal del centro asistencial receptor.

Las condiciones de la cavidad bucal del paciente afectan a su salud. Por consiguiente, se describirá cualquier problema, como úlceras, infección bucal o problemas de dentición, además de los detalles del tratamiento.

Se documentará lo siguiente:

  • Deficiencias en la capacidad del paciente para movilizarse.
  • Información sobre algún programa de rehabilitación.
  • El equipo necesario para ayudar a la movilidad.
  • El nivel y el tipo de asistencia que se necesita de otra persona.
  • Cualquier ejercicio activo o pasivo que deba ser objeto de seguimiento en el centro asistencial receptor.

Se comentarán y se documentarán las inquietudes relacionadas con un cambio en la imagen corporal que haya causado la enfermedad. Los aspectos sexuales exigen sensibilidad y tacto. El paciente puede comentar cuestiones de índole muy confidencial y no siempre es apropiado documentar esta información.

Los pacientes pueden contemplar la posibilidad de morir durante una crisis de una enfermedad. Estos pensamientos son transitorios y pueden ser más duraderos cuando el individuo tiene una enfermedad potencialmente mortal o terminal. Es importante que el personal en el centro asistencial receptor esté al tanto de la información y comprenda que el enfermo conoce la información, su trastorno y pronóstico. Se mencionará la asesoría inicial que se le ha brindado al paciente.

Educación del paciente/cuidador

En colaboración con el paciente y/o cuidador, se confirma que puedan realizar el procedimiento que sea necesario. Se brindará información sobre el personal apropiado al cual dirigirse en caso de que surja alguna duda.

La formación del paciente y el cuidador dependerán de las necesidades identificadas en la fase de organización del traslado. La formación del paciente puede adoptar la forma de:

  • Iniciativas para el fomento de la salud.
  • La enseñanza, demostración y supervisión de algún procedimiento práctico, como la administración de insulina.
  • Bibliografía sobre una enfermedad específica, como infarto de miocardio. Ésta se utilizará junto con los comentarios.
  • Charla para valorar la comprensión (ej. de una enfermedad o de un medicamento) ya que la asesoría verbal no siempre es asimilada por los pacientes.

Los detalles sobre los programas de formación del paciente serán registrados en la documentación de traslado.

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